miércoles, 21 de diciembre de 2005
¿Qué son las estrellas?
Era una noche de viernes, de esas que sales a despejarte un poco de la semana monótona que has tenido, pero no tenia ganas de estar encerrado en un bar lleno de gente, así que me quede con una miga en un banco sentado, hablando de cosas muchas de ellas sin sentido pero que nos hacían no pensar en nuestros problemas, ella sabía que yo no estaba por mi mejor momento emocional, y en un momento me dijo:
-¿Qué son las estrellas?- Me sorprendió la pregunta, y mi mente educada en la ciencia no dudó ni un momento en la respuesta.
-Son cuerpos celestes, o más bien grandes bolas de gas que en combustión desprenden luz y eso es lo que no llega.-dije seguro de mis palabras, y añadí una curiosidad -Muchas de ellas estarán muertas ya, pero su luz nos llegará por muchos miles de años más.
Ella me miró con una sonrisa en la cara y me dijo con tono juvenil:
-No tonto, dime ¿Qué son las estrellas?- Me volvió a sorprender su pregunta de nuevo pero esta vez añadió- Esta vez deja que hable tu corazón.
Eso hice y después de unos minutos mirando al cielo y dejando la mente en blanco dije:
-Son sueños, sueños de personas que no han alcanzado, que están encerradas en cárceles a la espera de que la persona que lo desea encuentre la llave que abre la puerta, por eso cuando alguien lo consigue vemos salir rápidamente de su prisión esos sueños, con su larga bata blanca iluminando el cielo, pero los que no son concedidos, esperarán allí por miles de años- Mi cara resplandeció, llena de alegría, que en mucho tiempo no había tenido.
-Ves, no es difícil oír alguna vez a tu corazón.
Diréis que es mentira mi explicación pero no es malo ser niño de vez en cuando, ayuda a no pensar en los problemas que tenemos los “adultos”.
-¿Qué son las estrellas?- Me sorprendió la pregunta, y mi mente educada en la ciencia no dudó ni un momento en la respuesta.
-Son cuerpos celestes, o más bien grandes bolas de gas que en combustión desprenden luz y eso es lo que no llega.-dije seguro de mis palabras, y añadí una curiosidad -Muchas de ellas estarán muertas ya, pero su luz nos llegará por muchos miles de años más.
Ella me miró con una sonrisa en la cara y me dijo con tono juvenil:
-No tonto, dime ¿Qué son las estrellas?- Me volvió a sorprender su pregunta de nuevo pero esta vez añadió- Esta vez deja que hable tu corazón.
Eso hice y después de unos minutos mirando al cielo y dejando la mente en blanco dije:
-Son sueños, sueños de personas que no han alcanzado, que están encerradas en cárceles a la espera de que la persona que lo desea encuentre la llave que abre la puerta, por eso cuando alguien lo consigue vemos salir rápidamente de su prisión esos sueños, con su larga bata blanca iluminando el cielo, pero los que no son concedidos, esperarán allí por miles de años- Mi cara resplandeció, llena de alegría, que en mucho tiempo no había tenido.
-Ves, no es difícil oír alguna vez a tu corazón.
Diréis que es mentira mi explicación pero no es malo ser niño de vez en cuando, ayuda a no pensar en los problemas que tenemos los “adultos”.
